viernes, 24 de agosto de 2018

EDUCACIÓN SEXUAL… PREOCUPA


Quise escribir sobre muchas cosas referente a los 10 años de la revolución ciudadana al mando del economista Rafael Correa Delgado, pero en el transcurso de la investigación y recolección de datos sobre lo bueno y lo malo de esta década se pasó por mi mente otro tema. Un tema que me preocupa como hombre, como adulto, como comunicador y sobre todo como padre.

Cuando yo era un joven, la sexualidad era un taboo (incluso existía una película de genero prohibido con ese nombre y era la que todo adolescente de mi época quería ver); pocos supimos lo que era la relación sexual, de forma física, a corta edad.
Siempre he sido de esos hombres que les gusta conocer de cerca de que se trata cierto tema para poder hablar y sobre todo emitir un criterio. Hoy 25 años después este tema que era casi imposible hablarlo en público se toma las portadas de periódicos y las cabeceras de los noticieros televisivos y se habla abiertamente en os noticieros radiales.
La temática sexualidad abarca demasiados parámetros, que incluso el más experto de los empíricos en el tema desconoce. Hace pocos días atrás un cuerpo colegiado denominado “Corte Constituconal” determinó que está en manos de los menores, adolescentes, púber, como quieran definirlos decidir sobre su sexualidad y salud reproductiva.
En una de esas cadenas que van y vienen en el WhatsApp, se visualizaba el discurso de un senador chileno que se expresaba abiertamente sobre este tema, que también fue ojo de la tormenta en el país del sur.
Él decía “pongamos en la Constitución (sobre el tema salud sexual y reproductiva) que el joven puede hacer lo que le da la gana sobre su sexualidad pero sobre el resto de las leyes debe ajustarse a lo que dice la norma”.
Yo razonaba: tendrá razón en decir eso. Si mi hijo me pide que lo deje ir a los 14 años a la disco le diré que no puede porque no tiene edad; pero si me pide que quiere ser padre a los 15 tengo que dejarlo porque es su decisión. Raro verdad.
Hablemos claro. No se puede decidir sobre los destinos de cada persona. Es verdad que todos, menores o mayores, tenemos derechos y obligaciones, pero… que un menor de edad, que no tiene otra responsabilidad que tender la cama y hacer su tarea, decida ser padre o madre es algo contradictorio contra toda norma.
Según datos del Ministerio de Salud Pública, seis niñas menores de 14 años se convierten en madres diariamente. La tasa de embarazo adolescente en América Latina y el Caribe es de 66,5 nacimientos por cada 1 000 niñas de 15 a 19 años, según la OPS.
Se espera entonces que estas cifras se salgan de desproporción. De verdad no sé si estoy confundiendo los temas, pero me preocupa. Me preocupa por que el Ministerio de Salud Publica debería ejecutar efectivamente el Plan Familia.
En Ecuador, en todos los centros de salud deben existir dispensadores de preservativos, también está disponible la pastilla anticonceptiva de emergencia, pero solo es letra muerta. Eso no se da. Al menos en mi provincia no se cumple.
No me opongo a que un adolescente menor de edad se abstenga de experimentar su sexualidad, pero sí me opongo a que un adolescente se convierta en padre sin tener responsabilidades sobre su vida misma.
La educación sexual debe darse en las escuelas, colegios. Para evitar que nuestros hijos se conviertan en padres a corta edad. La educación sexual se debe dar en las escuelas y colegios (no es repeditdo) pero con mucho tino si van a tratar temas relacionados con la identidad de género.

(Trabajo realizado el 7 de agosto de 2018)


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